El hombre nuevo




Los comunistas hablan del hombre nuevo, la nueva figura del genuflexo, autómata, sumiso, débil, dócil y obediente incondicional ser humano que acepta a pies juntillas la imposición de la voluntad del caudillo de turno. Este hombre nuevo es hijo de la ideologización, convirtiéndose en una especie de robot que obedece ciegamente la orden del dictador y su doctrina alienante. Con ello se busca, tal como en Cuba y Bielorrusia, apagar toda disidencia contra el tirano. Este "hombre nuevo" del marxismo-leninismo sirve sólo para aupar a su amo político, aplaudiendo y cantándole loas que incentiven el culto a su personalidad.

El "hombre nuevo" es en sí, una aberración total, que contradice el derecho natural que tiene toda persona. Es tan sumiso, insulso y bobalicón, que por lo general ni siquiera es consciente del tonto papel que hace.

El sentido opuesto a esta versión del comunismo, es el hombre nuevo espiritual, caracterizado por ser persona de gran sentido de justicia y de bondad, de rectitud, integridad y transparencia. Todo un personaje de conciencia, incapaz de vender su dignidad ni someterse por dinero, vanidades o prebendas a ningún político bananero de los que tenemos acá en la América Latina para desgracia de todos. El hombre nuevo es una persona de valores en su comportamiento, respetuoso de sí mismo como ser humano que es.

Un gran maestro de la cábala, Rabí Rav Ashlag, le da el siguiente perfil:

1. La única forma en que puede un hombre alcanzar la plenitud, es a través de la unidad con su Creador, fuente de toda dicha, unión esa que los cabalistas llaman devekut (permanente fusión mística con Dios, lo que induce al bien obrar en la vida de manera sistemática);

2. Para lograr la unidad con el Creador, todos debemos ser como Él en nuestra esencia, pues la unidad espiritual se logra por medio de la identidad de la forma espiritual;

3. La esencia del Creador es la generosidad, por tanto, para ser como Él, debemos transformar nuestra esencia y naturaleza, prelando el compartir sobre el recibir (dejar de ser egoístas, pasando a ser generosos);

4. Ser compasivos (doctrina del Buda);

5. La práctica del perdón y el amor hacia el prójimo (Enseñanzas del Nazareno). ¿En qué se parece el hombre nuevo comunista que odia a los que no son como él e idolatra sólo al caudillo, incentivando la lucha de clases sociales, al hombre espiritual de la metafísica del cristianismo, la cábala y el budismo?


Kaled Yorde

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