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Artículo 350. El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos.

Artículo 333. Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia.




domingo, 6 de abril de 2014

El discurso de los políticos no es el del pueblo



A mi modo de ver no es lo mismo político viejo que viejo político, el problema no está en la edad, sino de ideas inactuales. El paradigma del futuro es desaprender.
Basándome en esta introducción les puedo decir que hay más de uno negándose a las ideas que impulsan al país hacia el desarrollo por simplemente seguir un proyecto político que aglomera a 4 pelagatos y no a todo el pueblo de Venezuela.
Entiéndase que la tecno-ciencia y política pertenecen al futuro. No hay que confundir mañas y otras habilidades con inteligencia política. Lo que trato de decir, es que el cerebro no está en los pies, que si la pasión política es necesaria, también lo es la sensatez.
Hay muchos dirigentes que siguen pensando que el partido-organización lo es todo, es por eso que en elecciones no saben qué hacer y los resultados son negativos, porque el pueblo no los apoya.
Lo que Venezuela necesita es que Gobierno y oposición acuerden el rechazo a la violencia. Ambos sectores la deben aborrecer. Hay quienes proponen la firma de un documento. Yo apoyo esa idea.
Hoy por hoy tenemos jóvenes en la calle sin líderes. Tenemos un pueblo en colas para comprar lo que cualquier producto sin un Gobierno que asuma el asunto económico. El panorama que se avizora es aterrador. Pobre Venezuela
Los “líderes” de los jóvenes que han salido a las calles están pensando en la cartera, soñando con ser presidentes o como pescar una alcaldía en medio de este tira y encoje político, mientras que muchos arriesgan la vida y otros la pierden.
Quemando el país, tumbando árboles y poniendo barricadas no se tumba un gobierno. De nada sirve decir“Resistencia Venezuela”, si es para figurar y poner la foto en la Facebook. Señores del Psuv su discurso no llega, lamentablemente el pueblo no se identifica con lo que dicen.
Señores políticos, amigos que siguen la política de cerca. Los partidos seguirán  siendo importantes siempre y cuando aprendan a evolucionar con la sociedad. De lo contrario, surgirán nuevas corrientes del pensamiento, porque surgen nuevas necesidades. El partido que tiene un discurso que no llega a los corazones del pueblo y que pierde el contacto con el ciudadano está destinado a extinguirse.

domingo, 23 de marzo de 2014

Sobre la tortura, los tratos crueles, inhumanos y degradantes



 Es bajo régimen de detención o en el decurso de la ejecución de la detención, que las personas suelen ser víctimas de la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de sus aprehensores
El artículo 3 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, declara como uno de sus fines “…el desarrollo de la persona humana y el respeto a su dignidad…, y más adelante agrega, en su artículo 19, que: “El Estado garantizará a toda persona, conforme al principio de progresividad y sin discriminación alguna. El goce y ejercicio irrenunciable, indivisible e interdependiente de los derechos humanos. Su respeto y garantía son obligatorios para los órganos del Poder Público, de conformidad con ésta Constitución, con  los tratados sobre derechos humanos suscritos y ratificados por la República y con la leyes que los desarrollen”.
Este extraordinario instrumento normativo, a los efectos que tratamos, afirma en su artículo 29 que: “El Estado estará obligado a investigar y sancionar legalmente los delitos contra los derechos humanos cometidos por sus autoridades”, y acto seguido, en su único aparte, instruye en el sentido que: “Las acciones para sancionar los delitos de lesa humanidad, violaciones graves a los derechos humanos y crímenes de guerra son imprescriptibles. Las violaciones de derechos humanos y los delitos de lesa humanidad serán investigados y juzgados por los tribunales ordinarios. Dichos delitos quedan excluidos de los beneficios que puedan conllevar impunidad, incluidos el indulto y la amnistía”.
También el rol del Estado en la protección de los derechos humanos en el artículo 46 numeral 1 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, indica que:
“Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral; en consecuencia: 1. Ninguna persona puede ser sometida a penas, torturas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda víctima de tortura o trato cruel, inhumano o degradante practicado o tolerado, por parte de agentes del Estado, tiene derecho a la rehabilitación”.
No hay dudas sobre la proscripción de las torturas y los tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de los agentes del Estado; en el entendido, que precisamente, es bajo régimen de detención o en el decurso de la ejecución de la detención, que las personas suelen ser víctimas de la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de sus aprehensores.
Definiciones legales
Según Gaceta Oficial número 40.212, de fecha 22 de julio de 2013 por mandato de su disposición final segunda, entró en vigencia con su publicación en Gaceta Oficial, la Ley Especial para Prevenir y Sancionar la Tortura y otros Tratos Crueles, Inhumanos y Degradantes, que contiene en su artículo 5, lo que los abogados denominamos criterios de interpretación auténtica, por cuanto son definiciones que el legislador hace en el propio instrumento normativo; por consiguiente, quien hizo la ley, no deja su interpretación o comprensión en manos del intérprete, sea éste, el juez, el fiscal del Ministerio Público, el abogado o ciudadano, es el propio legislador el que nos da y explica el significado.
En el numeral 2, del citado artículo 5 de la ley Especial, se define la Tortura, así:
“…son actos por los cuales se inflige intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos, ya sea físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos sufrimientos sean infligidos por un funcionario público o funcionaria pública u otra persona en ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento. Asimismo, se entenderá como tortura la aplicación sobre una persona de métodos tendientes a anular la personalidad de la víctima o a disminuir su capacidad física o mental; aunque no causen dolor físico o angustia psíquica”.
Como podemos advertir de la lectura de la citada definición, que estamos en presencia de un delito que viola los derechos humanos; luego, tales actos, que causan dolores y sufrimientos en las personas, requieren de un sujeto activo calificado; vale decir, que deben ser ejecutados por funcionarios públicos o persona en ejercicio de funciones públicas; pero además, por personas que sin ostentar la condición de funcionario público o desempeñar funciones públicas, los ejecuten por instigación o con el consentimiento de quienes si lo sean.
Elementos a considerar
Otro elemento para considerar a los fines de saber si lo ejecutado por estos sujetos en un acto de tortura, es su finalidad, lo que persigue con la aplicación de esos actos que causen dolor o sufrimiento, y que no son otros que:
a) Obtener de ella o de un tercero, información o una confesión.
b) Castigarla por un acto que haya cometido, y,
c) Intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación.
En la práctica profesional del derecho, se reciben denuncias, por parte de personas llamadas durante la etapa de investigación del proceso penal, por funcionarios de policía judicial, comisionados o no por el Ministerio Público para la investigación de delitos, quienes ostentando la condición de testigos, han sido sometidas a actos de tortura, por cuanto a juicio del investigador, debe estar ocultando algo, o se niegan a afirmar como cierto, hechos que no le constan. Tales conductas, son censurables, y constituyen actos de tortura.
Apegarse a la Constitución
La mejor protección que puede tener una persona es el cumplimiento de las normas contenidas en la Constitución; a saber, la posibilidad de informar sobre la detención a familiares o allegados, comunicarse con un abogado, y la práctica de exámenes médicos, como recomienda el Comité Europeo para Prevención de la Tortura; aunado a la necesaria inducción a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley sobre el uso proporcionado de la fuerza, y en fin, sobre el respeto a los postulados Constitucionales sobre la protección de los derechos humanos y las sanciones ante su lesión