Significado del nombre del blog

Artículo 350. El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos.

Artículo 333. Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia.




miércoles, 29 de junio de 2016

De la disolución de la Asamblea Nacional.




Dado que los gobernantes envían mensajes subliminales al pueblo en pro de mantenerlo engañado o por lo menos entretenerlo en discusiones estériles, les voy a explicar un poco el tema de hoy,  que es la disolución de la asamblea nacional, y lo llamo tema de hoy, ya que todos lo días amanecen con un tema nuevo el cual debemos aclararle a la comunidad.

Los únicos dos poderes elegidos por el pueblo son el ejecutivo y el legislativo, el ejecutivo que lo ejerce el presidente de la república y sus ministros, y el legislativo que es ejercido por los diputados de la asamblea nacional, es menester explicar que desde la aprobación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela  del año 1999, la asamblea nacional no se había encontrado en la situación que se encuentra en este momento, como lo es, ser mayoría de diputados los opositores al gobierno actual, siempre era una mayoría oficialista, y hasta en un momento dado fue afecta al gobierno en un 100%,  la Constitución es muy taxativa en el artículo 236, numeral 21,  de las atribuciones del presidente de la República, donde  le permitiría al presidente “disolver la Asamblea Nacional en el supuesto establecido en esta Constitución”.

Ahora bien, ese supuesto del cual habla la constitución en el artículo 236, está claramente explicado el artículo 240 de la Constitución de la República, sección tercera, del vicepresidente ejecutivo, y sostiene: “La remoción del vicepresidente ejecutivo o vicepresidenta ejecutiva en tres oportunidades dentro de un mismo período constitucional, como consecuencia de la aprobación de mociones de censura, faculta al presidente o presidenta de la República para disolver la Asamblea Nacional”.  Tomando en consideración esto que nos dictamina la constitución, debemos concluir que si la asamblea nacional censurara por tres veces en un mismo año al vicepresidente que nombre el presidente de la república en esas tres oportunidades, le activará el derecho al presidente de la república a defenderse de ese daño, y como medio de autocomposición política se procede a disolver la asamblea y llamar nuevamente a elecciones en un periodo de 60 días, lo cual traería una nueva asamblea nacional la cual debe entrar a cumplir sus funciones.

Viendo este escenario, en las condiciones actuales, no hay razón jurídica ni política para poder disolver la asamblea nacional. Salvo las inspiraciones románticas y semánticas de las cuales el tsj se adhiere para inventar cualquier locura jurídica, en la cual estamos en la obligación todos los que pertenecemos al sistema judicial de Venezuela, de reparar cuando esto pase, es por ello que el constituyente colocó el artículo 333 de la Constitución, el cual dice textualmente   Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano o   ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia. “Todo lo demás que grite el gobierno son mensajes para un grupo de Venezolanos desorientados que debemos enseñarlos a querer la patria.


Janer Rangel

viernes, 10 de junio de 2016

Caricatura agonizante.

PINILLAZOS 10/04/2016 5:38 am

Caricatura agonizante.

caricaturaDecir que la caricatura de opinión está muriendo en Venezuela puede parecer una exageración, pero si nos remitimos a los últimos acontecimientos relacionados con esta profesión, vituperada en Venezuela, nos damos cuenta que no parece tan absurda tal afirmación.
Tras el despido de Rayma Suprani de El Universal, la despedida de Eduardo “Edo” Sanabria del diario El Mundo Economía y Negocios, la muerte del maestro Pedro León Zapata, parecía que más nada podía sucederle a las secciones de humor en las páginas de opinión de los diarios venezolanos.
Sin embargo no fue así, la reconversión, por presiones gubernamentales, del diario Tal Cual a semanario limitaron en el impreso el trabajo de Roberto Weil, recientemente la salida de circulación del diario El Carabobeño dejó por fuera de la prensa a Gabriel Bozzone y como si ya no fuera suficiente calvario para el gremio, Carlos Fonseca murió hace unas semanas dejando un vacío de lucha en las páginas del diario Últimas Noticias. Para mayor calamidad, Nerio Alberto Borges Bracho, mejor conocido como “Pam-chito”, caricaturista del diario Notitarde de Valencia, decidió acompañar al maestro Fonseca en su travesía.
La caricatura de opinión es sin duda una gran damnificada de los 17 años de revolución infructuosa, ignorante y dañina. Aunque por años el oficialismo se ha jactado de apoyar el arte y la prensa la realidad es que ambas se han visto ahogadas en revolución siendo asfixiadas y casi erradicas.
La caricatura, vínculo entre el arte y el periodismo, es un género  de vieja data, desde el Antiguo Egipto, en la XVIII dinastía, fundamentalmente en el periodo Amarniense, pasando por la Roma cristiana y la Grecia de revolución filosófica.
La caricatura ha sido protagonista como herramienta de protesta, como género de información, libre pensamiento y libertad de expresión.
En su travesía ha permutado por el arte mayor como dan testimonio Los caprichos, una serie de 80 grabados del pintor español Francisco de Goya, que representa una sátira de la sociedad española de finales del siglo XVIII y paralelamente en Holanda, con Cornelius Dusart, primer
Sería la Revolución Francesa y el imperio napoleónico con sus marcadas desigualdades sociales quienes impulsarían definitivamente y darían identidad a la caricatura de opinión y política. Gracias al desarrollo de la xilografía y la litografía, y a las convulsiones políticas que sacudían algunas naciones del viejo continente, la caricatura se convirtió en un arma de protesta inteligente y accesible para los pueblos hasta convertirse en símbolo inequívoco de lucha y denuncia, y sello personal de cualquier diario que se respete.
Acá no fue la excepción, Venezuela tiene tradición en la caricatura de opinión, en 1786, a raíz del juicio de “residencia” contra el gobernador de Caracas, Manuel González Torres de Navarra, un dibujante no identificado añadiría al expediente una caricatura considerada infantil, pero reveladora de la crítica del pueblo hacia el funcionario siendo esta la primera prueba documentada del género en Venezuela.
El general Páez, quien anteriormente fuera conocido como el León de Payara, fue satirizado y reinterpretado como El rey de los Araguatos, con cuerpo de hombre, piernas y cola de mono, luego que la insurrección contra José Tadeo Monagas fuera detenida en un enfrentamiento en el sitio de Los Araguatos.
Se trató de una caricatura publicada en 1848 y firmada por Olegario Meneses y el sobrino de Páez, Carmelo Fernández, famoso dibujante y artista quién se encontraba en el exilio en tierra colombiana. Fue entonces que el género se consolidó como una manera de protesta contra quienes ostentaban el poder en el país, aunque no se pudiera hacer de forma libre hasta la caída de Guzmán Blanco.
Perseguida por todo régimen y tirano que se ha erigido en estas tierras, la caricatura de opinión política ha sido siempre victima de los atropellos que genera el dar con el dedo, o el lápiz, en la llaga de la corrupción. Hoy, como en tiempos de las hegemonías andinas, la dictadura de Gómez y la de Pérez Jiménez, la caricatura se encuentra en su momento más débil.
Luis Velásquez para Diario de Guayana, y este servidor, son prácticamente los últimos diaristas del género ante el silencio de muchos. Algunos, incluso, se quejan de la caricatura catalogándola como una “mamadera de gallo” y adosándole responsabilidades que carece al ser un arma de masificación de ideas y denuncias.
Las redes sociales ha servido para difundir las ideas de profesionales y principiantes en la coyuntura actual, pero la falta de escuelas, medios y personas capacitadas para evaluar hacen que tangamos una marejada de caricaturas, memes, montajes pero de calidad muy baja debido a la falta de conocimiento.
Vivimos una etapa muy similar al oscurantismo histórico, como se conoce al período comprendido en la Edad Media tras la caída del imperio romano el cual se caracterizó por la no propagación de cultura, conocimiento e ideas que sumieron en oscuridad a la mente humana, imposibilitada por entonces de cuestionar los dogmas religiosos, prepararse académicamente y simplemente ser críticos.
El derecho a la libre expresión de las ideas fue coartado, so pena de ser condenados por HYPERLINK “http://www.laguia2000.com/edad-media/la-inquisicion”los Tribunales de la Inquisición. La ignorancia, barbarie y anarquía definieron la Edad Media haciéndose comunes, como hoy nos sucede cuando se enciende fuego a un hombre vivo, más allá de su condición de delincuente y de la sabida impunidad.
Es en ese contexto en que la caricatura de opinión y disciplinas cercanas a ésta languidecen, aun cuando abunden intentos de dibujos que simplemente sirven de catarsis para drenar la rabia contenida.
La caricatura política muere en los pocos medios que sobreviven, algunos sin presupuesto para pagarla, otros sin papel para publicarlas.
Se desprofesionaliza y baja la calidad como consecuencia mientras intentamos sobrevivir como una raza en peligro de extinción, nerviosa, desconfiada pero no por esto perdiendo su carácter rebelde y libre.
Dibujaremos mientras nuestras manos no tengan impedimento y diremos las verdades duela al que le duela, porque nos pueden callar momentáneamente, pero las ideas no mueren.

http://www.diariolaregion.net/2016/04/10/caricatura-agonizante/


lunes, 30 de mayo de 2016

Pequeño Oliver, no te tocaba



En nuestro país mueren de mengua infinidad de pacientes, cuyos nombres e historias no conocemos, pero cuyas muertes tienen nombre y apellido

El 26 de febrero de este año una imagen le dio la vuelta al mundo: la del niño Oliver Sánchez, quien con su coquito pelado y un tapabocas sostenía una pancarta que decía “quiero curarme”. Una cantidad de policías lo rodeaban. Muchos se preguntarían para qué tantos policías rodeaban a un niño enfermo, pero Esa es una de las miles de preguntas sin respuestas de la Venezuela de hoy. Tal vez la historia las responderá. Estaban allí porque el alcalde del municipio Libertador, Jorge Rodríguez, había prohibido la marcha de quienes exigían medicamentos.
Para mí resulta incomprensible que si nuestra Constitución consagra el derecho a la salud y a la protesta, un alcalde prohíba que se marche exigiendo medicamentos. Pero aun más incomprensible me resulta cuando ese alcalde es médico, porque los médicos saben de primera mano lo que sucede cuando un remedio no llega a tiempo. En nuestro país mueren de mengua infinidad de pacientes, cuyos nombres e historias no conocemos, pero cuyas muertes tienen nombre y apellido: los de todos aquellos que reiteradamente se han negado a declarar la emergencia humanitaria para que lleguen los medicamentos que se necesitan.
¿Qué será lo que quieren, tapar el sol con un dedo? ¿Pretender ante la comunidad internacional que aquí no está pasando nada, cuando en todo el mundo saben que aquí pasa de todo? ¡Qué dolor que nuestra patria se haya convertido en el paradigma de todo lo malo! Ya muchos hablan del “caso Venezuela” como un ejemplo de lo que no se debe hacer. Muchos de los antiguos aliados, los que rondaban buscando su tajada de la torta del petróleo a más de cien dólares el barril, han hecho mutis por el foro. Y es que ante las muertes de inocentes no hay nada que pueda decirse en descargo de los responsables.
El caso es que hoy escribo porque a Oliver no le tocaba morirse. Oliver tenía diez años. ¡Diez años! Quería ser artista e inventor. Pero sus sueños fueron cercenados por la realidad. No hay nada peor que la realidad para acabar con los sueños, especialmente los de un niño. Pienso en sus padres. Cargarán la pena y la impotencia de que tal vez su hijo no hubiera tenido un desenlace fatal si se hubieran conseguido los medicamentos. Pequeño Oliver, no te tocaba. No, no y no. Ni a ti ni a los otros. Venezuela sigue muriendo día a día…

Carolina Jaimes Branger /Periodista / carolinajaimesbranger@gmail.com

Vea el original aqui 

miércoles, 18 de mayo de 2016

Mensaje del Secretario General de la OEA al Presidente de Venezuela


Mensaje del Secretario General de la OEA al Presidente de Venezuela

  18 de mayo de 2016
Presidente Nicolás Maduro,

No soy agente de la CIA. Y tu mentira, aunque repetida mil veces, nunca será verdad. De todas formas conviene aclararlo, aunque esto sea denegar el absurdo. Mi conciencia está limpia, Presidente, y mi conducta mucho más. No hay ninguna amenaza que me puedas hacer que ni remotamente roce a ninguna de las dos.

No soy traidor. No soy traidor ni de ideas, ni de principios, y esto implica que no lo soy de mi gente, los que se sienten representados por los principios de libertad, honestidad, decencia, probidad publica (sí, de los que suben y bajan pobres del poder), democracia y derechos humanos. Pero tú sí lo eres, Presidente, traicionas a tu pueblo y a tu supuesta ideología con tus diatribas sin contenido, eres traidor de la ética de la política con tus mentiras y traicionas el principio más sagrado de la política, que es someterte al escrutinio de tu pueblo.

Debes devolver la riqueza de quienes han gobernado contigo a tu país, porque la misma pertenece al pueblo, debes devolver justicia a tu pueblo en toda la dimensión de la palabra (incluso encontrar a los verdaderos asesinos de los 43 y no los que tienes presos por sus ideas, aunque no sean ni las tuyas ni las mías). Debes devolver los presos políticos a sus familias.

Debes devolverle a la Asamblea Nacional su legítimo poder, porque el mismo emana del pueblo, debes devolver al pueblo la decisión sobre su futuro. Nunca podrás devolver la vida a los niños muertos en los hospitales por no tener medicinas, nunca podrás desanudar de tu pueblo tanto sufrimiento, tanta intimidación, tanta miseria, tanto desasosiego y angustia.

Que nadie cometa el desatino de dar un golpe de Estado en tu contra, pero que tú tampoco lo des. Es tu deber. Tú tienes un imperativo de decencia pública de hacer el referéndum revocatorio en este 2016, porque cuando la política esta polarizada la decisión debe volver al pueblo, eso es lo que tu Constitución dice. Negar la consulta al pueblo, negarle la posibilidad de decidir, te transforma en un dictadorzuelo más, como los tantos que ha tenido el continente.

Sé que te molesta la OEA y mi trabajo porque entre los Ceibos estorba un Quebracho. Lamento informarte que ni me inclino ni me intimido.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

De Carlos Andrés, Caldera, Hugo y Nicolás.





De Carlos Andrés, Caldera, Hugo y Nicolás.

Escribo esto hoy 30 de Diciembre de 2015, debido a que estos cuatro desgobiernos tienen muchas semejanzas.

Comencemos su descripción en las semejanza.

1.- Corrupción,  (ahora es peor que antes)
2.- Desempleo.
3.- Alto costo de la vida.
4.- Inflación.
5.- Desabastecimiento.
6.- Hospitales no sirven.
7.- Escuelas en mal estado.
8.- Bajo poder adquisitivo.
9.- Inseguridad.
10.- Calles y carreteras en mal estado.
11.- Malos servicios públicos.
12.- Sistema carcelario por el subsuelo.
13.- Violación de Derechos Humanos.
14.- Impunidad.
15.- Comida costosa.
16.- Pueden poner ustedes otras.
Se parecen tanto estos gobiernos, que hasta carros regalaron, recuerdo el caso de CAP y los Dodge Dart, y ahora Nicolás con los Taxis,  que para que sean iguales, estos desgobiernos, solo falta un aumento de precio de la gasolina y un fiscal del ministerio público acuse al presidente de corrupto y le abran un juicio.
Siempre he dicho que la historia es cíclica.

Janer Rangel.
Escribidor. 


jueves, 22 de octubre de 2015

Gracias a Dios existen las redes sociales


Francisco Abad
Desde Barcelona.- Cayó el muro de Berlín y Alemania se pudo reunificar, Raúl Castro se reunió con Obama y pactaron restablecer las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, el gobierno de Colombia y la guerrilla están cerca de lograr un acuerdo de paz. Sin embargo, los venezolanos vamos para atrás y somos testigos de cómo se ha ido construyendo un nuevo muro pero en nuestra patria.
Una nueva cortina de hierro se levanta, invisible para unos pocos pero real para la mayoría y, como barrera al fin, lo que pretende es bloquear el acceso del público a la información veraz y oportuna, pretendiendo que no haya ciudadanos bien informados ni periodistas críticos sino propagandistas dóciles y autocensurados que no informen sobre las colas, la inflación, el desabastecimiento, las corruptelas, las omisiones y las equivocaciones. En fin, todos los errores del gobierno, que según las fuentes oficiales, son culpa del imperio, la guerra económica, el sabotaje permanente de la derecha o de la guerra económica.
La información oficial es una caja negra, hay hermetismo y ocultamiento de la información para los pocos medios independientes que sobreviven, a las fuentes oficiales como Miraflores, la Asamblea Nacional (AN), Pdvsa, el Cicpc, etc., sólo tienen acceso los medios oficiales a los que se ha sumado Globovisión, con lo cual el gobierno decide qué se informa.
La AN es un caso digno de estudio, ya que siendo el Hemiciclo por naturaleza el escenario de los debates políticos del país, se impide a los periodistas su entrada y los comunicadores sólo pueden enterarse de lo que ocurre a través de Antv. Esperamos que después del 6D, la nueva junta directiva de la AN permita a los periodistas regresar al parlamento a informar la verdad de lo que allí ocurre, como pasa en todas las democracias del mundo civilizado.
La censura viola la Constitución vigente, que en sus artículos 57 y 58 consagra el derecho de todo ciudadano a expresarse libremente y obliga a los funcionarios públicos a dar cuenta de los asuntos bajo su responsabilidad. En la práctica se están usando mecanismos para obligar a los medios y a los comunicadores a autocensurarse. Entre estas artimañas, las más comunes son el uso de la pauta publicitaria y las visitas del Seniat.
Los venezolanos aún recordamos el cierre de Rctv y de 33 emisoras de radio, medidas que impactaron a medios y periodistas y marcaron a los 5 mil trabajadores que perdieron sus empleos por esta causa, pero que generó una hermosa revolución que tomó las calles en defensa de la libertad de expresión, a cuya cabeza se puso la juventud universitaria, que logró despertar las conciencias de un pueblo que está a punto de pasarles factura a sus verdugos.
Los periodistas tienen la obligación de informar. Por eso su actual reto es conseguir la verdad y difundirla, a pesar de que con ello se expongan a ser acusados de ser los responsables de los sucesos que narran cómo ocurrió y quedó grabado para la historia en la cárcel de El Rodeo, donde el gobierno pretendió vender la idea de que el enfrentamiento ocurrido había sido culpa de los medios al distorsionar la verdad, con lo cual buscó lavarse el rostro mediante una estrategia que ha mantenido constante en el tiempo.
Pero los ciudadanos no nos hemos resignado y hemos resistido hasta ahora reclamando nuestros derechos y aprendiendo a informarnos oportuna y verazmente, gracias a las redes sociales.
 http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/gracias-a-dios-existen-las-redes-sociales/198956

jueves, 17 de septiembre de 2015

Cuatro juicios, cuatro jueces amañados


Cuatro juicios desmedidos en los últimos años condenaron a la cárcel, algunos de por vida y otros a largas penas: Mahatma Gandhi, Nelson Mandela y Martin Luther King, ahora se suma nuestro compatriota Leopoldo López y es tema de estudio obligado del proceso penal por ignorancia jurídica condenados por esbirros judiciales del sistema al exigir libertad de sus pueblos, en ideales de libertad y justicia.  Barreiro, al igual que el inquisidor nazi Roland Freisler y el ruso Vyschinsky une su nombre a la ignominia y aberración jurídica de magistrados al servicio del capataz.  
“Cuando un pueblo desciende a esas infamias, está próximo a corromperse y aniquilarse“. Una vez que la justicia deja de ser ciega, no hay garantías para nadie... Zola.
Mandela en 1962 fue arrestado y acusado de conspiración para derrocar al gobierno, por lo que fue sentenciado a prisión de por vida con el proceso de Rivonia, juzgado por 221 actos de sabotajes dirigidos a derrocar el sistema vigente de disgregación racial conocido como apartheid. Martin Luther, recibió una condena a 99 años de prisión por luchar por derechos civiles de los negros, su derecho al voto y  Guerra de Vietnam y Gandhi con su frase más famosa “áhimsa” que se traduce no violencia y un largo proceso de paciencia y sabiduría, quebró la férrea voluntad del opresor  ingles en la búsqueda de la independencia.
López, asume el llamado de las masas, para buscar un camino distinto ante la implantación de un modelo económico, que lleva el país a la quiebra. Todos presentan similitudes, tanto Mandela como Gandhi, fueron presidentes exitosos y en el caso de Luther King, se sentaron las bases de lo que sería un presidente de color en la Casa Blanca. ¿Ocurrirá lo mismo con López?
Asimismo, encaminados por el sentido de la justicia social, demostraron que la verdad final triunfa sobre el autoritarismo e intolerancia. India, Estados Unidos, Sud África, fueron noticias internacionales en la lucha no violenta y para este momento Venezuela se incorpora usando el mecanismo de la Constitución, como lo es el derecho a la protesta.
Martin Luther y Mandela, fueron ganadores del premio Nobel de la paz, no así Gandhi, quien por razones políticas de la división entre India y Paquistán más su asesinato en el 48 truncó sus aspiraciones, postulado en 1937, 1938 y 1939 sin resultados.
Los verdugos del proceso jurídico recuerdan a Roland Freisler (Presidente del Tribunal Popular o Corte del Pueblo (Volksgerichtshof) de la Alemania Nazi;  uno de los más temidos e implacables jueces del nazismo; escenificaba farsas judiciales con su manera grosera y humillante de dirigirse a los encausados y la prohibición de usar cinturones (a fin de que se le cayeran los pantalones ridiculizándolos delante de la audiencia) y aparece en la historia negra de las aberraciones judiciales al igual que el juez Wet  en el caso de Mandela donde sentencio: “He decidido no imponer la pena suprema. La sentencia en el caso de todos los acusados ​​será una de cadena perpetua”.  Nuestra jueza, Barreiro, inscribió su nombre a esta larga cadena de ejemplos negativos que no pueden dedicarse al concepto de justicia objetiva con su sentencia.
Estos condenados por la injusticia, se ubicaron en las diferentes corrientes del pensamiento político, pero con ideales de libertad fueran centroderecha, centroizquierda o independiente y Leopoldo a quien lo identifican las fuerzas del autoritarismo en nuestro país, como ultraderecha. Mandela, fue el primer presidente negro de Suráfrica (1994-1999), elegido por sufragio universal directo preso por 27 años excarcelado en 1990 y sin rencor entró en un proceso de diálogo con Frederik de Klerk para abolir el apartheid y lograr un proceso general de elecciones en 1994 donde dos razas eliminaron barreras, para hacer hoy de ese país, el modelo de desarrollo del continente africano.
Luther King, luchador por los derechos civiles de los negros, pero sobre todo por el derecho al voto y abolir los vestigios de la esclavitud y complejos hacia los ciudadanos de color en Norteamérica por ello enclavado en  a terminar con la segregación racial a través de medios no violentos, fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz en 1964. “I have a dream” yo tuve un sueño, fue  su consigna en un discurso que muchos atribuyen a Kennedy y alguno que otros populista presidentes del tercer mundo. Recibió una condena a 99 años de prisión. Su lucha comenzó por defender a una mujer negra fue arrestada por sentarse en la parte trasera de un autobús, de allí partió su lucha a exigir el derecho al voto y la igualdad racial mediante manifestaciones pacíficas que poco a poco fueron surtiendo efectos.
En 1965, se firmó La Ley de Derecho al Voto que prohibió las prácticas discriminatorias y permitió a los afroamericanos en Estados Unidos ir a las urnas sin que se les exigiera pruebas de alfabetización o el pago de algún impuesto. “Cada uno tiene su historia y su aplomo, tradiciones contadas en la lucha por la libertad, el caso de Leopoldo, es semejante y está acusado desde el 13 de febrero cuando se libró una orden de arresto por los hechos acontecidos un día antes.
Está acusado por la presunta comisión: Homicidio intencional calificado, ejecutado por motivos inútiles innobles, Homicidio intencional, calificado ejecutado por motivos inútiles innobles en grado de frustración, terrorismo, lesiones graves, Incendio de edificio público, daños a la propiedad pública, delitos de intimidación pública, Instigación a delinquir, delitos de asociación y de paso por supuesto inhabilitado políticamente.
Ninguno de estos delitos pudo comprobarse, sobre todo con los incendios, los cuales fueron realizados por encapuchados a favor del régimen para friccionar pruebas y recluir a la oposición al igual que en Cuba. Se le acusa instigar el asesinato de un jefe los colectivos en el 23 de Enero, cuando todos saben que el mismo fue planificado por los mismos  esbirros rojos en desacuerdo  interno con la posición de contradicciones políticas, que luego trajo como consciencia que sus compañeros  en venganza  por su muerte quemaran varias  patrullas del CICPC todo debidamente comprobado y de paso anular un testigo ocular, el estudiante asesinado ese mismo día 12 cuando la juventud y miles de personas, principalmente estudiantes, se manifestaron en Caracas para pedir la liberación de compañeros detenidos en otras partes del país  contra una realidad económica  y tasas de inflación más altas del mundo y escasez de productos básicos, además  de inseguridad que coloca a la capital venezolana como una de las más violentas de América Latina.
Estas notas tomadas de los archivos muestran la verdad.
MARTES 01 DE JULIO DE 2014 19:39  Diario La VerdaD…Con la misma frialdad con la que escoltó el ataúd de Juan Montoya durante su velorio, Hermes Barrera, quien sería el responsable de la muerte del coordinador Secretariado Revolucionario de Venezuela y de quien se nombró sucesor, se presentó en el Ministerio Público para entregarse a la justicia.
Sobre Barrera pesaba una orden de aprehensión por la muerte del popularmente conocido como “Juancho”, ocurrida el 12 de febrero, en el inicio de las revueltas en Venezuela. Él imputado culpó en primera instancia a funcionarios de seguridad por la muerte de Montoya y luego se autoproclamó jefe de los más de 100 colectivos que lideraba el fallecido.
A Juan Montoya (Juancho) lo mataron con la misma arma con que asesinaron a Bassil Dacosta”. Por lo menos así lo aseguró el presidente Nicolás Maduro: “con sólo 15 minutos de diferencia”, precisó.
“Juancho” era el coordinador del Secretariado Revolucionario de Venezuela (que unifica colectivos populares en la Gran Caracas y Vargas) y dirigía 92 movimientos, cuenta Hender Barreras, testigo del crimen y ahora sustituto de Montoya.
“El cuerpo de Juancho cayó a mi lado”, dijo. “Lo mataron funcionarios”, agregó. Pero se apura a decir que pertenecían a cuerpos policiales de otros municipios. El hermano de la víctima, miembro de la Policía de Caracas Johnny Montoya, asegura que hubo fuego cruzado. “El disparo fue lineal, paralelo al suelo, calibre bajo”. “Juancho” fue miembro del grupo Carapaica y también policía del municipio Libertador, específicamente adscrito al Departamento de Inteligencia, según el hermano, quien exige “a la Fiscalía y al Ministerio de Interior y Justicia una investigación justa y sin política. La política empastela todo”, comentó a ÚN en el funeral.
Con el estudiante asesinado el equipo de la unidad de investigación de Últimas Noticias UN realizó un completo estudio de las diferentes imágenes y videos captados el pasado 12 de febrero en las inmediaciones de la Candelaria en Caracas y en donde resultó asesinado Bassil Da Costa. En la recopilación periodística se observa a uniformados y civiles que llegan en vehículos oficiales y abren fuego contra el grupo de Da Costa, durante la manifestación convocada por los estudiantes el 12 de febrero de 2014, frente a la Fiscalía General de la República, en Caracas. Sin embargo, esto no se tomó en cuenta y acusan a López como causante de las mismas por su discurso además de provocar un incendio en la misma.
La juez a pesar de no tener pruebas se aprovechó y condeno a Leopoldo, en un juicio donde el debido proceso se echó a un lado y a pesar que la Opinión Pública, conoce toda esta realidad se le condena, por crímenes que no cometió.
Dicen que la “justicia es ciega” esa historia de infamias es larga. Ocurrieron en Roma, la aplicaron tiranos persas, fue práctica común en las dinastías faraónicas y sistemáticamente aplicadas por la Inquisición. En la tradición del comunismo encontramos a Stalin con Vyschinsky como el teórico del sistema judicial. Concluida la purga de Stalin contra los opositores, le llegó su turno a los antiguos compañeros como Zinoviev, Trotsky, Rýkov, Bujarin, Kamenev y 154 generales. El caso más representativo fue el de Yagoda, el más cruel de los perseguidores, quien llevado a juicio como sus víctimas, terminó siendo fusilado. Del millón y tantos colaboradores directos de la revolución de 1917, unos 400.000 fueron eliminados. El sistema judicial francés aún carga con la culpa del juicio a Alfredo Dreyfus militar acusado de traición y condenado a cadena perpetua en la isla del diablo, acusado de espía.
Por igual sin olvidar a Fidel, con sus juicios rápidos y fusilamientos ejecutados por el asesino de la cabaña y escuchen este relato… Pero entre todos los fusilamientos de la Sierra, tal vez, el más emblemático de un estado de excepción fue el de un campesino apodado “el maestro”, referido en un testimonio de Castro que recoge Franqui en Diario de la revolución cubana (1976). A este guajiro lo fusilan por aparentar haber sido asaltante del Moncada y tripulante del Granma y hacerse pasar por el Che en la zona rebelde, con el fin de seducir muchachas: “¿Quieren cosa más grande? –dice Fidel–. Fue directo, no se le hizo juicio. Lo fusilamos” ¿Nos llevaran al paredón a todos los venezolanos con juicios amañados en pleno siglo XXI por pensar diferente ahora que hay un Estado de Excepción?
Aristóteles Soto|@dedoenlallaga1

sábado, 12 de septiembre de 2015

¿Será la sentencia de López el fin del cuento?

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“Crónica de una muerte anunciada” fue la sentencia de Leopoldo López.
Hace muchos años quedó en evidencia que el régimen chavista es una agencia operativa de la dictadura cubana, y sus métodos son los mismos, aunque con ciertos modismos adaptados a las circunstancias específicas de Venezuela.
Chávez, a diferencia de Castro, no tuvo que fusilar a nadie; en su caso, el método  escogido fue el de las transferencias bancarias,  a tantos humanos con rabo de paja, que si se les prendiera un fósforo en las posaderas, la hoguera se visualizaría en la estación espacial que orbita el planeta Tierra.
El régimen, y el secuestro que ejecutó sobre el Poder Judicial,  se puso en evidencia llenando las cárceles de presos políticos desde hace trece años, cuando condenó con la máxima pena posible, treinta años, a personas inocentes; mientras los culpables, que fueron grabados disparando a mansalva a una población desarmada, fueron premiados por la revolución, algunos con cargos diplomáticos muy atractivos.
Luego vino aquella imagen dantesca de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia – TSJ – coreando en sesión plenaria: “Uh, Ah…Chávez no se va” y su presidenta declarando a todo pulmón que la revolución siempre estaría por encima de todo, incluyendo la justicia. Confesó que la “justicia” aplicable es aquella que le sea conveniente a la revolución.
A partir de tantos hechos aberrantes, sucedió un cúmulo de acontecimientos que no hicieron otra cosa que profundizar el hueco donde enterraron al Derecho.
Serían demasiados los ejemplos a citar, pero recordemos cómo el TSJ permitió celebrar referéndums inconstitucionales en 2007 y 2008; y terminar de clavar su daga revolucionaria cuando los magistrados – y la MUD – se hicieron los locos con decretos presidenciales firmados por un Chávez que tenía semanas de fallecido; y aquellas sentencias insultantes, donde violando cínica y doblemente la constitución, dieron luz verde a Maduro para que fuera presidente.
Todas estas cosas se sabían de sobra, demasiadas pruebas se han acumulado para que cualquier persona con dos dedos de frente entienda que aquí no existe justicia, y que las instituciones que dicen representarla, son una quimera, una mentira con nombres rimbombantes, que no hacen diferente a los tribunales de cualquier casita de plástico, colocada sobre el tablero de un juego de Monopolio, jugado por malandrines que no respetan reglas de la vida ni de nada.
La justicia en Venezuela, es igual a las sesiones del parlamento, a las declaraciones del defensor del pueblo, del fiscal, del contralor; es igual a las elecciones; es un concepto altisonante: “justicia”, que se prostituyó y cayó en manos de una mafia que se la violó con tal nivel de animalidad, que la redujo a un despojo inerte, cuya única valía es el uso que le pueda dar la revolución para seguir engañando a los incautos. O sencillamente para servirle de traje de gala en el festín de los hipócritas, donde siguen bailando felices y enmascarados  casi todos los dirigentes políticos de cualquier tendencia; y muchos integrantes de la sociedad civil “enchufada”.
López es un caso singular y es difícil tocar este tema en momentos donde tantos sentimientos pasionales circulan por los aires.  Pero si queremos ponerle sindéresis al país, se requiere hacer análisis frío de los hechos, evitando las subjetividades de cualquier tipo, que pudieran empañar la posibilidad de entender qué cosa está pasando.
No hay duda que su cárcel es una aberración.  Todo el proceso que se le siguió fue una farsa colosal, desde su orden de detención hasta la predecible y aberrante sentencia que se le dictó.
Nada justo puede extraerse de una pantomima semejante, pero sí hay cosas que deben someterse al juicio crítico de los venezolanos, porque esto – pese a la cruel tragedia que  significa para la familia López – no se trata exclusivamente de una persona en concreto,  y sería un error imperdonable hacer de lo que está ocurriendo una épica individual, ajena al contexto que rodea todo el asunto, y en donde cada uno de nosotros somos afectados directos.
López ha sido miembro principal de un conglomerado político – la MUD –  que ha evadido una cuestión de vida o muerte para la nación: el hecho de estar secuestrados por una organización criminal que no respeta ningún derecho humano, y que notablemente carece de cualquier tipo de legitimidad.
Este conglomerado político ha decidido darle trato de gobierno a una mafia, y asumida esa actitud, han llevado su vida como si en Venezuela no pasaran las cosas que pasan, insistiendo en narrar un cuento de ficción que atrapa a los ingenuos, empujándoles a un teatro de mentira, donde se experimenta una  realidad paralela, en una dimensión en donde los años pasan y la trama siempre es la misma.
Este conglomerado político ha aplaudido la obra de Chávez; ha hecho campaña reivindicando su farsa y ha mitificado su imagen. La esposa de López ha manifestado abiertamente su dolor por ver comprometido “el legado” del felón por cuenta de su sucesor.  Y principales figuras del partido de López hablan de Chávez como si éste hubiera sido un dignatario respetable.  Hace pocos días se retrataban felices con los socialistas del mundo, ratificando su visión de izquierda, algo que sería inocente y válido si no fuera por lo afectado que está el destino venezolano por cuenta de esa ideología fracasada.
Estos hechos son graves y se suman a otros que ya habían dejado malos precedentes.
A sabiendas de la falta de condiciones para celebrar comicios, López invitó al país a seguir ese rumbo electoral. Siendo jefe de campaña de Capriles, hizo mutis ante el fraude gigantesco que se perpetró en 2012 y luego, otra vez, en 2013; poniéndose a trabajar activamente para ser protagonista pocos meses después en otra farsa conducida por un Consejo Supremo Electoral, cuya naturaleza envilecida es exacta a la de los tribunales.
En 2014 la calle reventó de hastío, fueron demasiadas las mentiras acumuladas, y la frustración llegó a su cénit. Miles de personas, especialmente jóvenes,  decidieron jugárselo todo, y enfrentaron con gallardía a las fuerzas del terror.
López fue astuto y buscó capitalizar el momento, acuñando el concepto de “La salida”, tema del que ya se  venía hablando en diversos sectores durante los meses previos.  Ejerciendo su liderazgo, encabezó manifestaciones y pronunció discursos sonoros.  Allí el régimen ubicó al chivo expiatorio que necesitaba para endosarle sus crímenes y le dictó orden de captura.
Aquí es donde todo se complica y las pasiones se mezclan, haciendo muy peligroso siquiera pensar sobre el tema sin temor a ser el blanco de cualquier tipo de insultos fanáticos.
¿Una orden de captura hecha por unos mafiosos confesos?
Semejante ironía ameritaba una carcajada para cualquier persona viviendo la realidad y no la ficción. Y, para el afectado, una razón más que justificada para no acatarla, teniendo la oportunidad de oro para declarar su desconocimiento a una autoridad írrita, que usa la institucionalidad como brazo ejecutor de sus fechorías.
Pero López optó por lo insólito, decidió entregarse, no sin antes organizar una concentración de personas para televisar mundialmente su rendición.  El acto fue un mitin político – sobre la estatua de Martí – y los eventos subsiguientes fueron dignos del realismo mágico que cincela las facciones de Latinoamérica.
Vimos a un López lanzando consignas desde una tanqueta de la Guardia Nacional que lo apresó; y luego siendo conducido a su sitio de reclusión, teniendo como piloto a nada más y nada menos que uno de los agentes más temibles del proceso revolucionario, el sujeto que con su mazo destruye lo que le da la gana.  Este mafioso declaró que la vida de López estaba en peligro, y que su misma familia había convenido con él – en la biblioteca del hogar de los padres de López –  que se entregara a la “justicia”, para que así el régimen velara por su protección.
Otro hecho insólito nace de esta situación.
Se entrega López a un sistema notoriamente injusto, atendiendo la orden de captura de un régimen asesino, que le promete velar por su vida y protegerlo de las amenazas que se ciernen sobre su cabeza.  Aquí la paradoja parece más bien una broma de algún chistoso del infierno.  Cualquier historia concebida por García Márquez palidecería.
Una vez recluido, López y su familia comienzan un periplo legal nada envidiable, donde lo más resaltante es la esperanza que manifiestan de probarle su inocencia al sistema que lo procesa, y recibir justicia del juez de la causa, una funcionaria que trabaja para una pantomima.
Pasan los meses y vemos galerías fotográficas de López en su vida cotidiana como preso.  Aprende a tocar cuatro, se deja crecer la barba y pinta dibujos hermosos. También emite declaraciones públicas. Logra grabar videos y éstos salen a rodar por las calles, escribe cartas que todos leemos, hace campaña electoral para su partido, nunca más habla de calle ni constituyente, es entrevistado durante media hora por CNN en prime time, convoca marchas, saca fotos y más fotos,  menos de la huelga de hambre a la que dice someterse; y la esposa se transforma en su vocero internacional, además nos presenta a sus hijos, esos niños bellos e inocentes, que son retratados para el público en las peores circunstancias.
Poco a poco su causa resuena en el mundo, y conmueve a dignatarios, académicos, y personalidades de la farándula.
Pasan los meses, y todo el proceso judicial que se le sigue muestra sus muecas grotescas y le escupe a diario al deber ser.  Hasta el último momento, su esposa declara que se hará justicia, que el Estado no probó nada y que la juez tendrá que dictar sentencia favorable.  Llega incluso a declarar que le dijo a sus hijos que esperaran a su padre con los brazos abiertos, porque finalizado el juicio, la sentencia no podía ser otra que la liberación de su marido.
Toda la historia de este caso es extraordinaria. La sentencia de López es una crueldad cantada que suma a la montaña de crueldades del régimen que nos secuestra; un régimen sádico  que tiene a otros presos políticos, como Vasco Da Costa, comiendo caraotas con gusanos y en celdas oscuras que apestan a excrementos y orine.
Pero su misma excepcionalidad, y la notoriedad que ha alcanzado, deberían servir de reflexión a un país que desaparece.  Si de algo debe servir esta patraña a la que se sometió López es de material para comprender de una buena vez y para siempre el carácter criminal de un régimen que no se detendrá hasta destruirlo todo.
La cultura del espectáculo, a lo que ha degenerado la civilización occidental, hace que sea tentador para muchos convertir este penoso y trágico caso en una suerte de reality show, de esos que transmite “E entertainment television”.  
Manipular sentimientos, usar niños y lágrimas, dibujos infantiles y tragedias auto infligidas se vuelven instrumentos poderosísimos para influir en las emociones de la gente y motivarlas a creer y hacer cosas que en otras circunstancias no harían.  Es el método de la lástima, un vicio que se aleja del concepto de responsabilidad individual, el cual es imprescindible para el progreso de las sociedades.
El caso de López debería ser el punto final de la historia de ficción narrada por el conglomerado político que ha insistido en realidades fantásticas. Debería convertirse en el prólogo de la nueva historia, la de verdad, el mundo donde no hay gobierno sino mafia, y no existen posibilidades de usar instrumentos del régimen para lograr nada distinto a lo que quiera el régimen.
Pero ya hay indicios alarmantes de que el conglomerado no tiene intenciones de que esto sea así.
Lo que motiva estas letras es la angustia que siento al ver que no habían pasado tres minutos del anuncio de la sentencia, y ya aparecían los miembros del conglomerado político  velando por la sobrevivencia de su cuento de mentira.  La misma esposa de López anunció que leería una carta de su marido, pero que lo haría junto con la MUD y en un acto popular al día siguiente.
Por más que intento comprender, me cuesta sentir empatía ante semejante histrionismo en un momento tan delicado. Todo a partir de la sentencia me ha sonado a guión pre hecho, al nuevo episodio de un reality show donde la víctima principal, el espectador  obligado, es el destino de un país, la nación de todos nosotros.
A Leopoldo López le deseo libertad y me siento asqueado de la injustica a la que fue sometido.  Ninguna persona inocente merece un castigo semejante; pero no puedo omitir el hecho de que él mismo decidió someterse a un sistema que de antemano se sabía injusto y cruel.
Lo que hizo López con su entrega física fue coherente con eso que hace cada vez que incita al país a participar en las farsas electorales que monta el régimen para legitimarse y prolongar la vida de su aberrante existencia, una que ha destruido a Venezuela.
López decidió entregar su vida a una justicia que trabaja para el mal. El resultado fueron casi catorce años de injusta prisión donde su familia sufrirá lo indecible.  Es un destino terrible que no se le desea a nadie.
Pero no podemos permitir que este hecho trágico en la vida de López y su familia, sirva de motor al conglomerado político para seguir impulsando su mundo de mentira, esa ficción donde nada bueno pasa.
Si López quiere libertad, y yo imagino que eso quiere, lo mejor que puede hacer es no seguir legitimando con sus palabras y acciones al régimen que le condenó injustamente; y nada mal le vendría separarse del conglomerado político que insiste en la ficción,  mentira que ya para él, a partir de anoche, ha de transformarse en su peor enemiga.
Venezuela merece libertad… Leopoldo López y su familia también.
Llegó la hora de cambiar estrategia, y eso empieza por vivir la realidad y no el cuento.
@jcsosazpurua