Atila endógeno



Esta semana pensaba escribir sobre la experiencia positiva que acabo de tener en la Conferencia PlanPaís, con un grupo de estudiantes venezolanos en el exterior, todos dispuestos y ansiosos de regresar a nuestro país. Pero la noticia diaria me obliga a cambiar de tema. Leo con cierta vergüenza que la Unión Europea ha prohibido los vuelos de Conviasa por motivos de seguridad. 

En esa lista realmente lamentable, que refleja el subdesarrollo más absoluto, nos acompañan Afganistán, una decena de países africanos, Honduras y Surinám. Otros países de la OPEP han aprovechado la bonanza petrolera para convertir sus líneas aéreas en las mejores del mundo. Chávez había anunciado que Conviasa se convertiría en la línea bandera no de Venezuela, sino de toda América Latina. Ahora, después de habernos percatado internamente de las fallas, irregularidades y aterradora falta de seguridad de la línea nacional, nos toca presenciar su inclusión en la lista del atraso y de la vergüenza.

Pero peor aún que las sanciones europeas, ha sido la insólita reacción del actual desgobierno. En vez de mostrar cierta preocupación y algún propósito de reformas y mejoras, los chavistas responden con las bravuconadas grandilocuentes de siempre. 

Según la Cancillería: "el Gobierno evalúa las medidas recíprocas y proporcionadas que tomará para preservar sus intereses fundamentales y salvaguardar el prestigio que la línea aérea estatal tiene ante el Pueblo venezolano y la comunidad internacional". ¿De qué prestigio hablan? ¿No entienden que nadie confía en esa línea, así como pronto nadie confiará en ellos? Conviasa es imagen de la Venezuela que se está cayendo a pedazos, destruida por esta especie de Atila tropical que ha resultado ser Hugo Chávez. Ni prestigio, ni grandeza, solo subdesarrollo, ineficiencia, corrupción y odio. 












MARUJA TARRE
maru1789@yahoo.com

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