Las Verdades de Miguel 10/12/09
Mi comentario de la semana El asno de oro. Ese es el título de una novela de Lucio Apuleyo. La menciono a propósito de nuestra política (con todos sus elementos por igual). Su mezcla de magia y farsa me recuerda al protagonista de El asno de oro, un joven romano que por accidente es convertido en asno por su amante. El Gobierno revolucionario es ahora ese joven a quien su amante sin querer transforma en un borrico. Porque no hay manera de entender la metamorfosis de una oligarquía financiera ahora impoluta, casi virgen pues. Nuestros banqueros contrarrevolucionarios hasta los tuétanos constituyen ahora el propio pesebre. Esos banqueros que han hecho todo tipo de negocios a la sombra de este Gobierno (no me refiero a los presos sino a los recién vestidos de caperucita roja), son dignos paladines de la moralidad. Los otros son pata en el suelo, como si algunos de los miembros de la cofradía financiera de siempre nacieron forrados en billetes. ¿Qué es robar un banco en comparación a funda...